Se conoce a este pensador como el más alto exponentes de la filosofía idealista alemana, con quien se concluye la filosofía entendida del modo clásico. Entre 1790 y 1800 estudió teología en la universidad de Tubigen, donde conoció a Schelling. Entre 1801 y 1806 fue profesor de filosofía en la universidad de Jena y comenzó una serie de controversias críticas sobre las obras de Kant, Schelling y Fichte. En 1806 y 1807, coincidiendo con la estrada de las Tropas napoleónicas en Jena, publicó Fenomenología del espíritu.
La dialéctica. Hegel concebía la realidad como un proceso interior del desarrollo dialéctico que circula por el mundo natural y por el mundo histórico. Tras varios siglos de olvido de la dialéctica, cuyos primeros tratadistas se encuentran en la Grecia clásica (Demócrito y Heráclito); Hegel la recuperó como procedimiento filosófico y método de trabajo.
La dialéctica comprende tres fases: la tesis (la afirmación de algo), la antítesis (la negación de lo que se acaba de afirmar ó tesis) y la síntesis (que resume verdades parciales de la tesis y la antítesis, contraponiéndolas y obteniendo la verdad total del proceso).
Lo característico de esta dialéctica es que en ella su protagonista no es el hombre, sino lo que Hegel llamaba metafísicamente espíritu absoluto ó idea. A la tesis la denominó también momento de lo inmediato, a la antítesis, momento de la alienación o perturbación y a la síntesis, momento de la mediación dialéctica. Hegel pone un ejemplo de esto:
a) La tesis es la Lógica, que estudia la idea inmediata, tal como es en sí misma (espíritu subjetivo).
b) La antítesis es la Filosofía de la naturaleza, que estudia la idea la idea alienada o perturbada, la idea fuera de sí misma y convertida en mundo (espíritu objetivo).
c) La síntesis es la Filosofía del espíritu, que estudia la idea después de su paso por la antítesis, es la idea hecha conciencia (espíritu absoluto).
La necesidad de este desarrollo de la idea proviene de que ésta debe convertirse en autoconsciente. La oposición clásica entre objeto y sujeto desaparece en la obra de Hegel. No hay en ella lugar para el escepticismo.
Toda realidad es absolutamente cognoscible. Nada hay fuera del alcance del sujeto, porque la realidad es unitaria, y sujeto y objeto son manifestaciones de una misma idea absoluta. La realidad es la autocreación de Dios, es Dios en devenir. Hegel en su filosofía sostiene que el objeto no es absolutamente extraño al sujeto sino que cabe considerarlo como algo creado por él mismo.
El proceso social, según Hegel, presenta el siguiente desarrollo que da contenido a la historia; la familia es la base fundamental de toda sociedad; de ella emana una moral; esta es la base del derecho; éste da contenido al Estado; el estado es la idea social absoluta. La historia no es más que la biografía del estado y de sus luchas dialécticas con otros estados. En esta cadena dialéctica todo circula en sentido ascendente y único. El hombre sólo existe dentro del Estado.
En resumen, Hegel representó la culminación del idealismo Poskantiano. Recuperó la dialéctica griega como procedimiento filosófico (tesis-antítesis-síntesis) y otorgó a la idea ó Espíritu absoluto el lugar central de su sistema filosófico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario